miércoles, 7 de mayo de 2014

COLECCIÓN DE MOMENTOS

Ese magnífico momento en el que escribo y me gusta lo que sale.
O mientras leo, siempre mientras leo.
Cuando mi nieto me mira y me sonríe.
La primera vez que bailé algo romántico, en aquella discoteca con una gran bola plateada que giraba en el techo. El lugar, el momento y la emoción son nítidos en mi recuerdo, pero al chico que bailó conmigo lo he olvidado por completo.
El olor del café recién hecho que inunda la casa por las mañanas.
Cuando de pequeña entraba en el despacho de mi padre, sin pedir permiso, y nos sentábamos en las butacas rojas, él siempre dispuesto a escuchar todo lo que yo quería explicarle.
Pero un día, en una comida familiar, pregunté "¿qué es estar enamorada?" Y me respondieron a barullo “lo sabrás cuando seas mayor”. Desde entonces me dedico a conversar de todo y claro con los niños que me rodean. Y también con los mayores.
Alguno de mis hijos que me busca y me pide opinión, o me cuenta algo personal.
La llamada de un amigo sin motivo aparente.
Si puedo sentarme a observar los árboles.
Ese glorioso minuto en el que notas que por fin te estás durmiendo.
Viajar en tren mirando por la ventanilla cómo el paisaje se escapa.
Aquél mediodía, hace treinta y seis años, en que mi pareja me explicó por teléfono que debíamos concedernos un tiempo, unos días, que esa noche ya no volvería a casa, pero que no pasaba nada.
Cuando, tras una enfermedad gravísima en el embarazo, nació mi hijo sano y con 4,800 kilos de peso, y vinieron a verlo todos los médicos del hospital, que no se lo creían.
El resplandeciente túnel de luz blanca que se abrió ante mí cuando me estaba ahogando en un lago del pirineo y pensé “ya está”. Desde entonces ya no le tengo miedo a la muerte.
Esa tarde libre que decido pasar dormitando en el sofá, mientras con un ojo medio abierto miro película tras película, sin importar cuál, de quién o sobre qué.
Y la eterna captura del momento presente. Carpe diem.

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Soy muy afortunada, tengo los mejores profesores de relato. Por orden cronológico: Julio Espinosa Guerra, Jorge Gonzalvo, Patricia Esteban Erlés, y desde hace una semana, Eloy Tizón. Nada menos. Este esbozo de relato, (o lista de la compra, como lo denominé en clase), es el primer ejercicio del curso al que asisto en Madrid, impartido por Eloy Tizón en el Hotel Kafka. Está basado en: ANTONIO LOBO ANTUNES: Mi colección de momentos, El País/Babelia, sábado 19 de noviembre de 2005, trad. Mario Merlino.